¿Qué es el suelo radiante?

El suelo radiante es un emisor de baja temperatura que funciona gracias a la canalización de agua mediante un sistema de tuberías que se instala bajo el pavimento de la vivienda, local o negocio. De esta manera, el suelo se convierte en gran emisor térmico que funciona de forma homogénea aumentando el confort.

El suelo radiante es la alternativa más eficiente a los sistemas de calefacción tradicionales, ya que genera un menor consumo, proporciona mayor confort y es más respetuoso con el medio ambiente.

¿Sabías que el origen del suelo radiante data del siglo I a.C?

El ingeniero Cayo Sergio Orata inventó un sistema de calefacción denominado Hypocaustum, un sistema de canalización situado bajo el suelo de las estancias de unos 40-60 cm de altura por los que circulaba los gases calientes producidos por la combustión de un horno exterior situado en uno de los extremos. En el extremo contrario de la entrada de los gases se disponía un humero o chimenea para la evacuación de los gases, cuyo tiro térmico facilitaba su circulación. Se calcula que la temperatura obtenida en las viviendas no pasaba de los 30 grados.

Más recientemente, a mediados del Siglo XX, comenzaron a instalarse sistemas basados en el transporte de agua caliente por una serie de tubos de metal embebidos en el suelo las viviendas, pero ocasionó muchos problemas de corrosión debido a los tubos metálicos y los escasos niveles de aislamiento de las viviendas.

Actualmente, el desarrollo de los materiales plásticos para la conducción del agua, la mejora del aislamiento y la posibilidad de regular correctamente las instalaciones, permite que mediante el suelo radiante, los usuarios disfruten de un nivel de confort mucho mayor que con otros sistemas de calefacción tradicionales.

¿CÓMO FUNCIONA EL SUELO RADIANTE?

El suelo radiante es un sistema de calefacción que funciona mediante la canalización de una fuente de calor debajo del suelo. Este sistema emana calor de forma homogénea gracias a una red de tubería plásticas o, en su defecto, cableado que se instala bajo el pavimento de la vivienda o local de negocio.

El principio básico del suelo radiante es la impulsión de agua a baja temperatura en torno a los 40ºC en invierno y a 15ºC en verano.

Estos circuitos se instalan sobre un aislante térmico y quedan recubiertos por una fina capa de mortero que será la encargada de conservar la energía térmica recibida para posteriormente, ir liberándola de forma progresiva, inercia térmica. La calidad del mortero, su espesor, o su correcta distribución, serán determinantes para obtener una inercia adecuada a nuestras necesidades.

El sistema de suelo radiante tiene una inercia térmica muy elevada, esto significa que tarda más en calentarse que los radiadores tradicionales, sin embargo, seguirá emitiendo calor durante un determinado periodo después de haberse apagado.

Al existir una red de tuberías bien distribuidas bajo el suelo, se consigue una uniformidad del reparto del calor evitando asimetrías, es decir, zonas más calientes o más frías que otros sistemas sí pueden generar.

La forma de calentar de este sistema de calefacción, proporciona un elevado confort. Como el calor proviene del suelo, éste no se pierde en la parte alta de la habitación, contribuyendo a mantener una temperatura agradable durante más tiempo.

Para evitar condensaciones de agua bajo el pavimento, se suelen instalar sondas de control que evitan suelos demasiados fríos.

Como funciona el suelo radiante


SUELO RADIANTE

Suelo radiante por agua caliente
La modalidad de suelo radiante más extendida es el suelo radiante por agua caliente, que funciona gracias al agua caliente sanitaria (ACS) que es impulsada por el circuito de tuberías distribuidas bajo el pavimento.

La instalación de este sistema, por su alta inversión inicial, es recomendable en viviendas o locales de nueva construcción, o en aquellos donde se vaya a realizar una rehabilitación.

Esta modalidad genera un consumo de energía muy reducido, dado que los circuitos que lo componen son muy finos, entre 6 y 10 mm, y el caudal de agua que circula es mínimo. Además, al funcionar a una temperatura baja ayuda a que la energía consumida sea inferior a otros sistemas de calefacción.

 

El suelo radiante por agua caliente puede ser alimentado por diferentes sistemas:

Gas natural. La caldera de gas natural calienta los tubos de agua caliente mediante la combustión del gas, de forma que el agua ya caliente llega al colector que la distribuye por el circuito de tuberías del suelo radiante.

Aerotermia: El suelo radiante por aerotermia proporciona calefacción y refrigeración, esto se debe a que la bomba aerotérmica puede invertir el procedimiento de generación de calor para proporcionar frío en verano.

Geotermia: El suelo radiante por geotermia es capaz de generar calor y frío mediante un circuito de tuberías con refrigerante enterradas en el subsuelo, donde la temperatura es más constante durante todo el año que en el aire exterior. La bomba geotérmica permite calentar la casa en invierno y enfriarla en verano con un gasto energético bajo.

COMPONENTES DEL SUELO RADIANTE
Para comprender de mejor forma como funciona el suelo radiante, conviene mostrar los distintos componentes que entra en juego en este sistema de calefacción tan demandado por sus importantes ventajas:

Placa aislante:
La placa de aislamiento se coloca bajo el forjado y sirve de base para la colocación de la red de tuberías que conforma el circuito. La placa aislante cuenta con una superficie cuadriculada que facilita la correcta colocación de las tuberías, actuando como soporte y guía de las mismas.

Tubería:
La tubería es el elemento principal del sistema encargándose de transportar el agua a través de la instalación y de transmitir el calor.

Entre los materiales plásticos empleados en canalizaciones, el polibutileno (PB) es el termoplástico que mejor se adapta al diseño y ejecución de las instalaciones de suelo radiante gracias a su flexibilidad y comportamiento a largo plazo. En comparación con otros materiales plásticos, el PB presenta un reducido módulo de elasticidad que permite una mayor facilidad de instalación así como una menor dilatación térmica.

La distribución de la tubería puede ser en serpetín o en espiral siendo esta última la más aconsejable ya que permite una mayor uniformidad en la distribución del calor, evitando asimetrías y por tanto, una mejor homogeneidad de temperaturas.

Banda perimetral:
Se trata de una banda de espuma que actúa como aislante lateral y cuyo objetivo es asegurar la separación entre la instalación del suelo y las paredes y evitar así los puentes térmicos.

Colectores:
Los colectores de polímero o acero inoxidable permiten la alimentación paralela de circuitos de fluidos. Sus dimensiones compactas permiten su colocación en el interior de la vivienda empotradas en tabiques.

El conjunto colector incorpora una serie de elementos:

Purgadores para extraer el aire contenido en la red de tuberías que dificulta la circulación del agua y disminuye la transmisión del calor.
Válvulas de vacío y llenado.
Válvulas manuales en el colector de ida que permitan abrir o cerrar el paso del agua a los circuitos en función de la temperatura alcanzada en el local, con la posibilidad de automatización mediante un termostato ambiente.
Reguladores de caudal que permiten fijar el caudal adecuado en cada circuito.
Termómetros, tanto en la ida como en el retorno, para comprobación visual de las temperaturas del sistema.
Placa de mortero:
Es la capa de cemento que cubre los elementos de la instalación y sobre la que posteriormente se colocará el pavimento, normalmente cerámico, de piedra o madera.

El espesor mínimo de esta capa, según indicación de la norma EN 1264 debe ser de 30mm con mínimo.

Fuente de calor:
La instalación de suelo radiante suele ir acompañada de una caldera de condensación, caldera eléctrica o bomba de calor.

La combinación de suelo radiante con la aerotermia o geotermia se está convirtiendo en la tendencia de climatización más extendida, al ser más respetuosa con el medio ambiente y que mayor ahorro energético representa.

BENEFICIOS DEL SUELO RADIANTE
El suelo radiante presenta numerosos beneficios cuando lo comparamos con otros sistemas de calefacción más tradicionales. A continuación destacamos los más importantes:

Principales beneficios del suelo radiante
Ahorro energético.

El suelo radiante funciona con agua a baja temperatura y con un caudal mínimo, lo que genera un consumo eléctrico bajo, un rendimiento muy elevado y por tanto, un importante ahorro en la factura de la luz de los usuarios. Si además, lo combinamos con otras fuentes de energías renovables, el ahorro se incrementa aún más.

Confort elevado.

Los sistemas de suelo radiante ofrecen una distribución de calor homogénea en todas las estancias de la vivienda o local. Esta uniformidad aumenta considerablemente la sensación de confort, mucho más alta que en otros sistema de calefacción tradicionales.

Refrigeración.

El suelo radiante es capaz de generar frío si se aplica en sistemas como la aerotermia o geotermia, y estos cuentan con una bomba de calor inverter capaz de revertir el proceso de generación de calor para climatizar el inmueble en verano.

Saludable y seguro.

EL sistema de suelo radiante ofrece una seguridad muy elevada ya que la instalación queda completamente cubierta. Asimismo, es una energía saludable porque no contribuye a la creación de corrientes de aire, por lo que se reduce el polvo y la baja humedad que evita la proliferación de ácaros.

Es un sistema de calefacción recomendado por la OMS.

Respetuoso con el medio ambiente.

Al requerir un menor consumo eléctrico se reducen las emisiones de CO2. Cabe recordar que el sistema funciona con agua a baja temperatura, en torno a 35 o 40º frente a los 70-90 ºC que requieren otros sistemas de calefacción tradicionales.

Silencioso e invisible.

La instalación del suelo radiante no genera ruidos ni corrientes de aire.

Al instalarse bajo el pavimento, se elimina la presencia de radiadores y equipos de aire acondicionado, incrementando el espacio útil de la vivienda y la estética de la misma al no haber ningún elemento a la vista.

Rápida amortización.

En comparación con otros sistemas de calefacción, la inversión inicial de la instalación es alta, pero si tenemos en cuenta su reducido consumo eléctrico, hasta un 30% menor al funcionar a baja temperatura, el retorno de inversión se produce a corto plazo.

Sencillo mantenimiento.

Los materiales empleados para la red de tuberías son muy duraderos y con una larga vida útil.

Para que el sistema ofrezca la máxima eficiencia como el primer día, será necesario una revisión periódica o preventiva de la caldera o bomba de calor, el caudal y comprobar el correcto funcionamiento de las válvulas y resto de piezas que conforman el sistema.

¿DÓNDE INSTALAR SUELO RADIANTE?
En el punto anterior hemos mostrado los principales beneficios de instalar un sistema de calefacción por suelo radiante, pero sus ventajas no son adecuadas para cualquier espacio.

Es especialmente recomendable en los siguientes casos:

En viviendas de obra nueva: es más sencillo instalarlo y más económico cuando está planificado desde el principio. Es también una óptima solución en reformas integrales o cuando se contempla un cambio de suelo.
En zonas con inviernos fríos: el sistema de suelo radiante está pensado y desarrollado para mantenerse encendido durante largos periodos de tiempo y caldear las estancias de forma continua, por ello es más recomendable en zonas frías que cálidas.
En espacios donde prima la estética: el suelo radiante, al ir bajo el pavimento, elimina la presencia de radiadores y elementos visibles, mejorando la estética e incrementando el espacio útil de la vivienda o local.
En viviendas diseñadas para un consumo energético totalmente renovable: el suelo radiante combina perfectamente con otras energías renovables, de esta manera puede trabajar con bombas de calor (aerotermia o geotermia) y con paneles solares.
Mediante esta combinación el sistema de suelo radiante además de eficiente se convierte en totalmente ecológico.

“La demanda de este sistema como alternativa a los sistemas tradicionales de calefacción ha crecido exponencialmente y está cada día más presente en viviendas de uso continuado, guarderías, hospitales y oficinas”.

PRECIO DEL SUELO RADIANTE
El precio de una instalación de suelo radiante viene determinado por:

Dimensiones de la vivienda o local donde se pretenda instalar
Las características del inmueble (asilamiento)
La calidad de los elementos del sistema de calefacción
Estos factores se han de tener en cuenta por parte de los técnicos de la empresa a quienes hayamos encargado el proyecto, quienes harán un estudio personalizado para determinar las características más idóneas de la instalación y una valoración económica.

El precio medio orientativo de suelo radiante es de unos 50-70 €/m2 sin incluir el precio del mortero ni los materiales que lo recubren, normalmente de piedra, cerámico o madera.

Para una vivienda de 100m2 el precio oscila entre 5.000 y 7.000€.

¿QUÉ AHORRO SE OBTIENE CON SUELO RADIANTE?
La clave del ahorro energético que se obtiene con el suelo radiante por agua caliente, es que trabaja a temperaturas de impulsión muy bajas, 30-45ºC mientras que los radiadores tradicionales rinden a temperaturas elevadas, 75-80ºC.

Por esta razón, instalando suelo radiante en nuestra vivienda podemos ahorrar hasta un 30% en la factura de la luz.

La combinación del suelo radiante con otras energías renovables (aerotermia, geotermia) permite alcanzar un ahorro de hasta el 90%.

 

El Ahorro energético y eficiencia del sistema demuestran que invertir en suelo radiante es rentable.

SI APUESTAS POR EL SUELO RADIANTE, QUE SEA DE FORMA SEGURA.
Plan Activa Energías Renovables Madrid
En España se ha producido un importante crecimiento en la demanda del suelo radiante como sistema de calefacción para viviendas y locales, tanto de obra nueva como en reformas integrales por su alta eficiencia y rendimiento.

Como venimos explicando en este post, apostar por el suelo radiante es rentable para nuestra economía y beneficioso para el planeta, pero para que nuestra instalación de suelo radiante sea eficaz y se adapte con total garantía a nuestras necesidades como consumidor, es necesario encargar el proyecto a una empresa experta y cualificada.

Ceroemisionco2.
Especialistas en Energías Renovables en Madrid

Somos la empresa instaladora y mantenedora de energías renovables referente en Madrid. Nos hemos especializado en proyectos “verdes” altamente eficientes, respetuosos con el medio ambiente, pero sobre todo, muy rentables para nuestros clientes.

En Ceroemisionco2 también somos una empresa verde. Nuestras instalaciones se abastecen principalmente de energía renovables. Además, nuestra flota de vehículos se está actualizando día a día con vehículos de emisiones 0.

Ariston